El ciberriesgo en la industria turística

El ciberriesgo en la industria turística

publicado en: Gestión de Riesgos | 0

La transformación digital comprende todos los sectores productivos, en especial los ligados a servicios. Un ejemplo de ello es el sector turístico, que ha ido adaptando sus modelos de negocio a las necesidades de los clientes pero donde el ciberriesgo también está presente.

La industria turística es uno de los principales motores del empleo en España. Sin ir más lejos, en febrero nuestro país recibió 3,7 millones de turistas, un 13,7% más que un año antes, según datos del INE. Las empresas de este sector se esfuerzan por optimizar los recursos que la tecnología pone a su alcance y ver así incrementados sus resultados, pero para ello también han de tener en cuenta los ciberriesgos derivados de su actividad. La gran mayoría de los negocios actuales de la industria turística no podrían desarrollarse sin acceder a las tecnologías de la información y a Internet.

Esta realidad se enfrenta al incremento de la vulnerabilidad de las empresas por ataques de piratas informáticos o hackers. El desconocimiento de los peligros en la red supone pérdidas millonarias cada año a las empresas, llegando a superar la cifra de los 100 millones en los peores casos”, apunta Carolina Daantje, directora de Ciber Riesgos de Willis Towers Watson Iberia.

La ciberdelincuencia y los fallos informáticos se han colocado por primera vez entre las cinco mayores preocupaciones de las empresas en todo el mundo, según el Barómetro del Riesgo 2015 de Allianz Global. Aunque la concienciación sobre el ciberriesgo está aumentando, muchas empresas todavía subestiman sus consecuencias. Para el 73% de los encuestados incluidos en dicho informe, la falta de presupuesto es otra razón que explica por qué las empresas no están mejor preparadas para combatir el ciberriesgo.

 

Ciberriesgo: peligros en la red a los que hacer frente

“Todas las empresas que almacenan datos de carácter personal, que dependen de redes informáticas o telefónicas, que mantienen información digital o que simplemente utilizan Internet, deben afrontar la exposición al ciberriesgo”, sostiene Carolina Daantje.

El sector minorista, hotelero, aéreo, financiero y de la comunicación, entre otros, son los que están más expuestos a ciberataques porque controlan información muy sensible: números de tarjetas de crédito, números de cuenta bancaria, DNI, dónde viven, claves de acceso, etc.

Existe gran variedad de peligros en la red, pero entre los más importantes destacan:

– la violación de la privacidad

– los riesgos multimedia

– la ciberextorsión

– y los fallos en la red (periodos de inactividad).

El más conocido y común de todos ellos es la violación de la información, “del que más notificaciones recibe la división FINEX Global de Willis Towers Watson y el mercado de aseguradores” apunta Daantje. Este tipo de riesgo se produce de diversas maneras – ya sea mediante ataques de hackers o simples extravíos de portátiles – pero todos ellos tienen algo en común: la extraordinaria cuantía de los costes en los que incurre la compañía que debe hacer frente a ellos.

Por otro lado, la cifra de riesgos multimedia y de ciberextorsión va en aumento. Las redes sociales se han convertido en un pilar fundamental de las compañías, pero de su uso también han derivado ciertos peligros; el contenido generado por el usuario y el envío de contenido no autorizado han provocado un drástico incremento de las reclamaciones por difamación online y por violación de la propiedad intelectual.

Por su parte, la ciberextorsión se presenta de varias formas, la más común en la actualidad es el ransomware, una herramienta de encriptación de datos que permite al delincuente chantajear a la empresa a cambio de la desencriptación de los mismos.

Ante esta diversidad de riesgos, “los expertos en el asesoramiento y gestión de riesgos buscamos nuevas fórmulas y soluciones que permitan mitigar de una forma más amplia sus efectos”, explica Juan Carlos Tárraga, director de Willis Towers Watson en Baleares y subdirector general. Y es que hasta no hace mucho, la mayoría de las empresas utilizaba el antivirus como única protección digital, insuficiente frente a los ciberdelincuentes. Para hacerles frente es necesario adoptar nuevas estrategias para aplicarlas en una cultura de seguridad digital.

Comparte

Dejar una opinión