¿Cómo han cambiado los beneficios sociales para empleados en los últimos 20 años?

¿Cómo han cambiado los beneficios sociales para empleados en los últimos 20 años?

publicado en: Consultoría de RRHH | 0

El mundo empresarial ha cambiado radicalmente desde finales del siglo XX. La economía es cada vez más global y conectada y la fuerte evolución tecnológica hace tambalear las estructuras de muchas empresas y sus trabajadores.
En este contexto, e impulsados por otros factores externos, cada vez más empresarios se plantean reformar los sistemas de los beneficios sociales para empleados, como la pensión de jubilación o el seguro médico. ¿Qué ha pasado en los últimos 20 años para llegar a donde estamos hoy?

Así han cambiado los beneficios sociales para empleados

 

Dentro del panorama de los beneficios sociales en la empresa, tres tendencias concretas han definido el debate al que se enfrentan hoy trabajadores y empresarios. Tres tendencias que tienen que ver con los costes, los tipos de beneficios sociales y la globalización.

1. Beneficios cada vez más caros

Aunque con diferencias entre países, el coste de la atención sanitaria cada vez pesa más dentro del conjunto de los beneficios sociales para empleados. En Estados Unidos, los beneficios médicos ya suponen, de media, más de un 10% del salario, una tendencia que se ha ido extendiendo a nivel global.
Además, los costes de la jubilación se han disparado en los últimos 20 años. El aumento de la esperanza de vida ha puesto en jaque los sistemas de pensiones públicos y privados de todo el mundo. Una tendencia que no se espera que disminuya en las próximas décadas.

Así, el aumento de estos costes ha reducido el margen de actuación (financieramente hablando) de las empresas.

El aumento de la esperanza de vida ha puesto en jaque los sistemas de pensiones públicos y privados de todo el mundo
Seguir leyendo

2. De un sistema de prestaciones a uno de aportaciones

Dentro del caso concreto de las pensiones, durante los últimos años se ha producido un cambio gradual en los tipos de beneficios sociales, pasando de un sistema de prestaciones definidas a un modelo de contribuciones.

El primero define la cantidad de la compensación por jubilación en función de factores como los años de servicio o el sueldo base, y es utilizado en muchos países de la Europa continental. El segundo modelo se centra en definir la cantidad que el trabajador o el empresario pueden aportar a un fondo de pensiones, que después se invertirá intentando mantener su rentabilidad.
En países como Estados Unidos y Reino Unido, el cambio ya es evidente. Incluso algunos de los últimos estados en sumarse al grupo de países desarrollados, como Chile, Turquía o la India, han apostado directamente por un sistema de contribuciones.
Este modelo, aunque elimina buena parte de la presión financiera para la empresa, requiere la colaboración constante entre trabajadores y empleadores con el objetivo de sacar el máximo partido a los planes de pensiones.

3. La globalización del beneficio

La revolución de los transportes y de las telecomunicaciones ha hecho que el mundo sea hoy más accesible que nunca. Trabajadores y empresas se mueven entre países y, como tal, también lo hacen los beneficios sociales para empleados.
Cada vez más compañías trabajan en un modelo de beneficios eficiente, que pueda ser utilizado de forma globa Entre los objetivos: reducir la complejidad, apostar por sistemas de costes compartidos (sobre todo en cuanto a coberturas sanitarias) o desarrollar la personalización de los tipos de beneficios sociales.

 

La influencia de factores externos

 

Las tres tendencias señaladas se podrían ver impulsadas o mitigadas por cuatro factores externos y su evolución en los próximos años.

1. La crisis de la productividad
El aumento de la productividad de los trabajadores, responsable de la mayor parte del producto interior bruto de los países, se ha ralentizado en los últimos años. En algunos países, incluso se ha reducido. Las empresas, cuyo beneficio depende directamente de la productividad y el crecimiento, podrían verse abocadas a reducir los beneficios sociales para empleados en los próximos años.

La mano de obra de hoy poco se parece a la de hace dos o tres décadas. Y, sin embargo, ¿son sus necesidades tan diferentes?

2. Las dinámicas de la mano de obra
Las necesidades de mano de obra cada vez más cualificada, la importancia de nuevos grupos demográficos en la masa de trabajadores, o las necesidades de movilidad también definirán la evolución de los beneficios en el futuro cercano.

3. El avance de las nuevas tecnologías
Sin entrar en cómo las tecnologías están cambiando el trabajo en sí mismo, los avances influyen directamente en las políticas de beneficios. La tecnología permitirá beneficios sociales para empleados más personalizados y flexibles, que se adapten mejor a las realidades, cada vez más complejas, de los trabajadores.

4. Las demandas de los empleados
La mano de obra de hoy poco se parece a la de hace dos o tres décadas. Y, sin embargo, ¿son sus necesidades tan diferentes? Según el estudio Eight Macro-Trends Influencing Employer-Sponsored Health Care Strategies, elaborado por Willis Towers Watson, “cuanto más cambian las cosas, más permanecen iguales”. Cómo integrar las peticiones de los trabajadores en el sistema de beneficios sociales en la empresa, será también una de las claves del futuro.

Comparte

Dejar una opinión