De Madrid al cielo: ¿cuál es la calidad del aire se respira en la capital?

De Madrid al cielo: ¿cuál es la calidad del aire se respira en la capital?

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El Servicio de Protección de la Atmósfera del Ayuntamiento de Madrid ha informado de que se han registrado altos niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) durante la noche del 02 de diciembre y se mantiene activado el “Protocolo de medidas a adoptar durante episodios de alta contaminación por dióxido de nitrógeno”. Según AEMET, la previsión meteorológica indica que la situación de estabilidad se va a mantener durante las próximas horas y se pueden volver a registrar niveles elevados de NO2.

Se ha activado el escenario 2, por el Ayuntamiento de Madrid y se han adoptado las siguientes medidas establecidas en el Decreto de la Delegada del Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad:

  1. Información a la población mediante: Mensajes SMS a las personas dadas de alta en el servicio y Paneles informativos de tráfico del Ayuntamiento de Madrid, de la Dirección General de Tráfico, de la Empresa Municipal de Transportes y del Consorcio Regional de Transportes.
  2. Activación del Sistema de Alertas de Salud Ambiental.
  3. Limitación de velocidad a 70 km/h en la M-30 y en los tramos de las carreteras de acceso a Madrid, comprendidas en el interior de la M-40: en las vías de acceso a Madrid, en ambos sentidos.
  4. Prohibición del estacionamiento de vehículos en las plazas y horario del SER en el interior de la M-30.
  5. Promoción del transporte público.

Recomendaciones para mejorar la calidad del aire

El Ayuntamiento recomienda a la población el uso de transporte público y ha anunciado que desde el Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad mantendrá convenientemente informada a la población de la evolución de la situación.

El dióxido de nitrógeno, originado por la circulación de vehículos, es el principal problema de la calidad del aire de Madrid. En otras ciudades europeas como Barcelona,  París o Bruselas, son las partículas las que causan más episodios de alarma, la capital de España superó hace mucho tiempo este capítulo.

No ocurre igual con el dióxido de nitrógeno, que se mantiene en suspensión sobre los pulmones de los madrileños. La deficiente calidad del aire y su afectación sobre la salud pública es una de las mayores preocupaciones desde la perspectiva sanitaria y es sobre el que se centra el debate,  ya que afecta de forma grave y severa a unas 2.000 personas al año en la ciudad de Madrid. Este tipo de situaciones está animando a muchas empresas a fomentar el uso del transporte responsable y público entre sus trabajadores, bajo el convencimiento y puesta en práctica de las nuevas y cada vez más extendidas prácticas de eco-movilidad que, en el contexto de la RSC y de los compromisos de las empresas en la reducción de forma continuada de su huella de carbono, harán que en el futuro sean la base de actuaciones que garantice la calidad del aire de nuestras ciudades.

La reducción de las emisiones es algo sobre lo que vienen trabajando de forma continuada y conjunta por parte de la Administración a todos los niveles, las empresas y la sociedad en su conjunto. La aplicación de soluciones de eco-movilidad y transporte público, no solo aportan un beneficio directo sobre la salud de las personas y por lo tanto un menor coste asociado desde la perspectiva sanitaria, sino que adicionalmente reducen los tiempos empleados durante el transporte laboral y,  generan una actividad física que es beneficiosa de todo punto, para la salud de las personas.

El papel de las empresas

Desde la perspectiva empresarial y en el ámbito de las grandes empresas “cotizadas” El nuevo Código de Buen Gobierno de las Sociedades Cotizadas (CNMV), publicado con fecha 24 de febrero de 2015, incluye un principio específico (el Principio 24) sobre responsabilidad social corporativa (“RSC”).  En el que se indica que  “La sociedad promoverá una política adecuada de responsabilidad social corporativa, como función indelegable del consejo de administración, ofreciendo de forma transparente información suficiente sobre su desarrollo, aplicación y resultados.”

En su desarrollo establece que “es recomendable que las empresas analicen cómo impacta su actividad en la sociedad y cómo esta impacta, a su vez, en la empresa. De esta manera, utilizando como referencia la cadena de valor, la empresa puede identificar cuestiones sociales que permitan la creación de valor compartido”.

Otra de las recomendaciones es la de que el consejo de administración procure conciliar el propio interés social con, según corresponda, los legítimos intereses de sus empleados, sus proveedores, sus clientes y los de los restantes grupos de interés que puedan verse afectados, así como el impacto de las actividades de la compañía en la comunidad en su conjunto y en el medio ambiente.

Por todo lo anteriormente comentado,  las empresas llevan años trabajando en este tipo de aspectos que, sin duda, serán el motor de ciudades más saludables.

Alfonso Urquijo Fernández de Córdoba, Environmental Practice Leader Willis Iberia

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