Cautivas ¿Una oportunidad en auge?

Cautivas ¿Una oportunidad en auge?

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Como término que aparece constantemente en el sector seguros, Las cautivas o aseguradoras cautivas, en inglés “Captive Insurance Company”, son empresas filiales que aseguran parte o todos los riesgos de una empresa matriz. Son sociedades de seguro o reaseguro creadas por un grupo, con vistas a asegurar o reasegurar a través de ella la totalidad o parte de sus riesgos. Es una modalidad mediante la que grandes empresas, ante los elevados costes de los seguros, ahorran primas asumiendo ellas mismas parte del riesgo, normalmente aquellos más infrecuentes y caros de asegurar. Para ello constituyen compañías de seguro propias en un territorio offshore (de ahí el nombre de cautivas) gestionadas en ocasiones por grandes compañías o sus consultoras, o por sus propias filiales.

Las compañías cautivas presentan el esquema de retención del riesgo, ya que éste no se deriva a otras empresas, sino que permanece en la misma empresa a través de su compañía filial o cautiva radicada en un paraíso fiscal. De esta forma, una gran parte de estas entidades están constituidas en países como Las Bermudas, Islas Caimán, Barbados, o en Europa, en lugares como Irlanda o Luxemburgo.

Según el mercado en el que se opere se puede distinguir entre:

  • Sociedades cautivas de seguro directo: si se dedican a emitir pólizas de seguro directo.
  • Sociedades cautivas de reaseguro: si lo que hacen es dar reaseguro a los riesgos de su empresa matriz. La mayoría de cautivas son de este tipo.

 

Sociedades Cautivas de Reaseguro

La forma de operar de este tipo de compañías es mediante una sociedad que transfiere sus riesgos o parte de ellos a una compañía de seguros tradicional. Esta compañía a su vez transferirá estos riesgos o parte de ellos a la sociedad cautiva de reaseguro perteneciente a la primera compañía. Mediante esta operación, parte del riesgo se queda finalmente en el grupo.

 

Una sociedad de este tipo no está al alcance de cualquier compañía, ya que la capitalización inicial y la cuantía de las primas de seguro que paga la matriz o grupo empresarial tiene que contar con un volumen lo suficientemente grande para la viabilidad de la propia cautiva. Para hacernos una idea, empresas como Repsol o Inditex tienen sus propias sociedades cautivas de reaseguro.

Actualmente constituir una sociedad cautiva conlleva una serie de ventajas financieras, entre otras:

  • La reducción de las primas de seguros, opción que permite por ejemplo, eliminar intermediarios.
  • Los beneficios derivados de la cautiva se quedan dentro del grupo empresarial.
  • En caso de siniestro, se podrá invertir y obtener una mayor rentabilidad del flujo monetario al estar dentro del mismo grupo.

Además contemplan otra serie de beneficios como:

  • Una mejora en la gestión de riesgos.
  • Mayor flexibilidad en los términos de aseguramiento.
  • Menores discrepancias en la tramitación de siniestros.
  • Obtención de ingresos adicionales, si la cautiva suscribe riesgos de terceros.

 

Nueva regulación normativa

Con la intención de unificar todo el mercado, la Directiva 2009/138/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 25 de noviembre de 2009, más conocida como Solvencia II y vigente desde noviembre de 2012, incluye a las empresas de reaseguros cautivas, “excepto en aquellos casos en que se incluyan disposiciones especiales aplicables a estas empresas ».

El problema se plantea ahora para las entidades más pequeñas debido a las nuevas exigencias de capital que la directiva contempla como obligatorias de acuerdo a un baremo, además del aumento de mayores requisitos a la hora de preparar la documentación. Circunstancia que elevará los gastos de administración para este tipo de compañías.

Para concluir, y a pesar de estas pequeñas circunstancias, son más las ventajas que inconvenientes de las sociedades cautivas, por lo que se estima que aunque en menor medida, continuarán creciendo en los próximos años.

 

 

 

 

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