Así se prepara el sector de los seguros para la llegada del coche autónomo y su impacto en las flotas

Así se prepara el sector de los seguros para la llegada del coche autónomo y su impacto en las flotas

publicado en: Gestión de Riesgos | 0

Los coches autónomos son una realidad. Quizá no los hayas visto todavía, pero ya circulan entre nosotros, sin ayuda de un conductor humano que les diga adónde ir. De momento, son pocos y aislados, pero pronto llenarán nuestras calles. Una de las grandes preguntas que surgen es, ¿qué pasa en caso de accidente cuando no haya nadie detrás del volante? Las compañías de seguros dan ya sus primeros pasos para hacer frente a esta inminente realidad.

 

La actualidad del coche autónomo

Fabricantes de coches bien consolidados como Audi, BMW o Volkswagen, nuevos actores emergentes como Tesla y gigantes tecnológicos como Google o Microsoft compiten para poner el vehículo autónomo a rodar. Turismos, vehículos comerciales, furgonetas de reparto y hasta camiones de mercancías han probado ya a funcionar sin conductor.

En California, Estados Unidos, existen una treintena de licencias de circulación para coches autónomos, todos ellos prototipos de investigación. Varios países, incluyendo China y Reino Unido, planean empezar a probar rutas de transporte de mercancías con camiones autónomos durante 2018.

Desde el año pasado, todos los modelos del fabricante de coches eléctricos Tesla incorporan un sistema de piloto automático, que todavía requiere la atención del conductor, pero podría llegar a funcionar sin ella. El año que viene, la compañía de Elon Musk quiere completar un viaje de más de 5.000 kilómetros entre Los Ángeles a Nueva York con un coche autónomo.

 

Ha ido creciendo el debate alrededor de cuestiones menos tecnológicas, pero igualmente importantes

 

Está claro hacia dónde se dirige la industria y la realidad está llena de anuncios optimistas y metas alcanzadas. Sin embargo, también ha ido creciendo el debate alrededor de cuestiones menos tecnológicas, pero igualmente importantes, como qué debe hacer un sistema autónomo en caso de un imprevisto o quién es el responsable final tras un accidente.

 

¿Dónde está la responsabilidad?

La pregunta está clara: hasta qué punto es responsable el ocupante de un vehículo que ha tenido un accidente si este no influye en la conducción. Hoy por hoy, la atribución de responsabilidades ante una situación en la que el conductor no maneja el vehículo implica una complicada situación legal. ¿Es “culpa” del fabricante del coche, del software o de los sensores? ¿O es el dueño el responsable?

No hay respuesta clara. Así, la mayoría de aseguradoras están estudiando posibles soluciones y productos. El vacío legal que existe al respecto no facilita las cosas, ya que, como sucede en otros campos, la tecnología parece haber avanzado más rápido que la legislación. Como señala la analista Danielle Muoio, de Business Insider, los gobiernos tienen que decidir qué papel van a jugar a la hora de delimitar responsabilidades en las carreteras del futuro.

El desafío para el sector seguros existe, aunque es cierto que no es inmediato. Los informes más optimistas, como el publicado en mayo por Forbes, apuntan que, dentro de dos décadas, alrededor de un tercio de los vehículos en circulación será autónomo. Eso no evita que las cuestiones estén ya sobre la mesa y las aseguradoras se estén preparando para un futuro muy distinto a la situación actual.

 

Nuevos actores, también entre las aseguradoras

Al mismo tiempo que los gigantes tecnológicos y de la automoción apuestan por el coche autónomo, no sería de extrañar que se introdujesen también en el sector de los seguros. Es, por ejemplo, el caso de Google y su experimento con Compare. Aunque ha terminado cerrando el servicio, durante 2016 Google mantuvo en funcionamiento un comparador de seguros online en Estados Unidos.

Esto, unido a sus inversiones en algunas compañías aseguradoras, ha hecho que el sector se plantee cuál es, en realidad, su objetivo final. Como uno de los desarrolladores de coches autónomos más destacados, Google también podría estar planteándose la creación de un producto tecnológico que se adaptase a la realidad futura de los seguros de vehículos.

 

Inteligencia artificial, machine learning e Internet de las Cosas marcarán la evolución tecnológica de los vehículos autónomos en la próxima década

En la ciudad de Pittsburgh, en Estados Unidos, si solicitas un viaje con Uber, quizá te lleve un coche sin conductor. El servicio, bautizado como UberX, nace de una asociación con Volvo y señala otra posible tendencia en el futuro: los usuarios quizá prefieran usar servicios de transporte o plataformas colaborativas equipadas con turismos sin conductor, complicando aún más la atribución de responsabilidades.

Quedan años por delante y es pronto para aventurarse con predicciones que, probablemente, terminen siendo erróneas. Inteligencia artificial, machine learning e Internet de las Cosas marcarán la evolución tecnológica de los vehículos autónomos en la próxima década. Mientras tanto, aseguradoras y legisladores tendrán que estar preparados para la introducción paulatina de estas tecnologías y cómo vayan afectando a la forma en que conducimos.

 

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