Consejos para elegir tu flota de vehículos

Consejos para elegir tu flota de vehículos

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El mercado de flotas de vehículos está en alza en España. Comercio electrónico, paquetería, transporte, logística y otras actividades comerciales dependen, cada vez más, de un conjunto de vehículos para completar con éxito sus tareas diarias. Esto es lo que tienes que saber a la hora de elegir tu flota de vehículos de empresa, seas autónomo, pyme o una gran corporación.

 

Un sector en crecimiento

18.109 vehículos comerciales ligeros fueron matriculados en España en el mes de julio. En lo que va de año, casi 120.000, un 16.6% más que en 2016. Según los datos de la Asociación Española de Fabricantes de Coches y Camiones (ANFAC) el mercado de flotas no deja de crecer y se acerca ya a los valores previos a la crisis.

Este crecimiento responde a varios factores. Por un lado, la mejoría económica empuja a las empresas a renovar e incluso ampliar sus flotas de vehículos, contribuyendo a renovar un parque móvil comercial que, de media, tiene 12,5 años.

“Por otra parte, el gran impulso que está teniendo el comercio electrónico y su necesidad creciente de cubrir el reparto de proximidad, donde los vehículos comerciales ligeros son fundamentales, también ayuda a aumentar las matriculaciones”, concluye el último informe de la ANFAC.

Elegir la mejor flota de vehículos para tu empresa sigue siendo una tarea delicada

 

1. Elige la mejor flota de vehículos

A pesar de los datos positivos, elegir la mejor flota de vehículos para tu empresa sigue siendo una tarea delicada. Para Manuel Albert, CEO de CMA Services, unidad de Willis Towers Watson para la gestión de programas de seguros de vehículos y flotas, esto es lo que hay que tener en cuenta.

“La elección de una fórmula u otra para escoger los vehículos de flota depende de varios factores, como son el número de vehículos que compongan la flota, la actividad a la que se dediquen los vehículos o las diferentes fórmulas de financiación o de compra”, explica el también Director General Adjunto de Willis Towers Watson. Pero los dos elementos más importantes son los vehículos y los conductores.

 

2. Selecciona los vehículos

A la hora de elegir el tipo de vehículo, lo esencial es tener en cuenta la actividad comercial a la que se van a dedicar. No es lo mismo una flota de vehículos para paquetería que una para mercancías peligrosas o productos a granel.

“Se deben tener en cuenta aspectos como el modelo de vehículo adecuado a la actividad, la contratación, los mantenimientos, el seguro y todo lo necesario hasta la venta final del vehículo”, señala Manuel Albert.

Una de las herramientas más utilizadas a la hora de elegir una flota es el TCO (coste total de propiedad o coste de utilización). En el análisis del TCO se tienen en cuenta costes directos como la compra, el mantenimiento, el seguro de combustible o la depreciación y costes indirectos como las averías, la frecuencia en las revisiones o los costes suplementarios por movilidad debido al no uso del vehículo en caso de avería.

 

La política interna de flotas debe incluir toda la información que los conductores necesitan para operar los vehículos

 

3. Piensa en los conductores

Mientras el mundo se sorprende con los avances de los vehículos autónomos, a día de hoy los conductores siguen siendo una parte importantísima de la flota y su gestión. El personal que se ponga al volante de los vehículos debe conocer las razones por las que la empresa ha elegido ese tipo de vehículo y cuál es el uso que se le va a dar (únicamente de empresa o mixto)

“Todo ello se debe definir mediante la política interna de flota, o fleet policy, donde se asegurará la movilidad de los vehículos y conductores”, puntualiza Manuel Albert.

La política interna de flotas debe incluir toda la información que los conductores necesitan para operar los vehículos y establecer claramente las consecuencias de incumplir dicha fleet policy. Además, debe limitar y definir la responsabilidad de la empresa para garantizar la seguridad de conductores y posibles pasajeros.

 

4. ¿Y a nivel financiación?

Hoy en día, existen multitud de fórmulas de financiación a la hora de adquirir, renovar o ampliar una flota de vehículos. “Propiedad, renting flexible, renting, leasing, o carsharing… la elección correcta dependerá de cada empresa, cada situación, y se podrá elegir una única fórmula o una combinación de varias”, explica el CEO de CMA Services.

Cada una de las opciones tiene sus ventajas y desventajas. Por ejemplo, en el leasing, un banco adquiere los vehículos y se los alquila a la empresa. Una vez terminado el periodo de alquiler, la compañía puede elegir entre devolverlos o adquirirlos, una posibilidad que no existe en el renting. Todas las posibilidades deberán ser estudiadas para elegir la que mejor convenga a la empresa.

 

Por último, se deben tener en cuenta una serie de factores que entrarán en juego una vez se haya adquirido la flota. Es importante pensar en la gestión de riesgos o la operativa y el control de la flota, un campo en el que las herramientas telemáticas están ganando importancia. Pero estos son ya otros factores que iremos desgranando en sucesivas publicaciones.

 

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