Consejos de mantenimiento de flotas de vehículos comerciales

Consejos de mantenimiento de flotas de vehículos comerciales

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Todos sabemos, o creemos saber, cómo cuidar nuestro vehículo. Cambios de aceite, presión y desgaste de las ruedas o sustituir los filtros del aire son conceptos que nos suenan. Sin embargo, los requerimientos de mantenimiento para los vehículos comerciales son diferentes y, sobre todo, mucho más minuciosos. Se trata de una herramienta de trabajo y, como tal, ha de mantenerse en las mejores condiciones.

 

Empieza por hacer caso al fabricante

Seguir cuidadosamente los consejos e indicaciones facilitadas por el fabricante del vehículo es el primer paso para garantizar que este funcione correctamente. “Prevenir es mejor que reparar. Respetando los tiempos de mantenimiento y elementos de desgaste, tal como han sido prescritos por el fabricante, se logrará que el vehículo este en buenas condiciones”, explica Carlota Suárez, subdirectora de la Unidad de Flotas de Willis Towers Watson.

Además, se deben controlar las revisiones periódicas y ejecutar todos los puntos de mantenimiento prescritos para cada revisión, familiarizándose al máximo con los procedimientos indicados.

 

Muchas de las averías que inmovilizan el parque móvil comercial de una empresa podrían evitarse si se siguen los consejos de mantenimiento del fabricante.

Dependiendo de su función, los vehículos comerciales pueden llegar a ser vehículos con uso muy intensivo. En estos casos, los fabricantes suelen haber descrito mantenimientos específicos para que el vehículo pueda operar de forma idónea y no afecte al negocio. De hecho, muchas de las averías que inmovilizan el parque móvil comercial de una empresa podrían evitarse si se siguen los consejos de mantenimiento del fabricante.

Por último, hay que tener en cuenta el tipo de vehículo y el tipo de trabajo que se va a llevar a cabo. Un camión de gran tonelaje que va a cruzar Europa cargado de mercancía necesitará una revisión previa a cada viaje, algo que, por ejemplo, no se hace necesario cada vez que una motocicleta sale en su ruta de reparto por la ciudad.

 

Elementos sensibles en los vehículos comerciales

En cualquier turismo, moto, camión o autobús, existen elementos de gran importancia. Los frenos, los neumáticos o la suspensión son elementos que se vuelven especialmente sensibles en los vehículos comerciales. De nuevo, el uso intensivo puede hacer que cualquiera de estos elementos se desgaste antes de lo previsto, por lo que cabe seguirlos con especial atención.

  • Cambios de aceite. En general, los vehículos nuevos suelen someterse a un cambio de aceite cada 15.000 kilómetros (entre 5.000 y 10.000 si se trata de vehículos antiguos, anteriores al año 2000). Esto significa, siguiendo la media recorrida por los turismos privados, cada año y medio, aproximadamente. Sin embargo, los vehículos comerciales se utilizan a diario y durante muchas horas, y recorren muchos más kilómetros en menos tiempo. Se debe seguir de cerca su actividad ya que los cambios de aceite se harán cada menos tiempo. Los filtros de aire, polvo y polen también suelen cambiarse junto al aceite.
  • Presión y desgaste de los neumáticos. Las ruedas son uno de los elementos más importantes en un vehículo. Un correcto mantenimiento de los neumáticos reduce el consumo y aumenta la seguridad. Así, se debe controlar que los neumáticos no están desgastados (reduciendo la distancia de frenado y el riesgo de aquaplaning). La presión de los neumáticos también debe controlarse con regularidad, siguiendo las indicaciones del fabricante. Es un elemento importante para asegurar la estabilidad y el agarre del vehículo.
  • Frenos. Los vehículos incorporan sistemas que alertan del desgaste de las pastillas y los discos de freno. Sin embargo, son elementos que no está de más comprobar manualmente, al igual que el estado del líquido de frenos, en los vehículos comerciales. Al trabajar en condiciones más intensivas y en función de cada conductor, el desgaste puede ser más acelerado.

El desgaste de la correa de distribución se ve acelerado en condiciones de uso intensivas y en determinadas condiciones climáticas.

  • Correa de distribución. En función del vehículo, la correa de distribución se suele cambiar entre los 60.000 y los 150.000 kilómetros. Su desgaste se debe seguir muy de cerca en vehículos comerciales, ya que se ve acelerado en condiciones de uso intensivas y en determinadas condiciones climáticas. Su ruptura puede causar daños irreversibles en el motor.
  • Sistema de amortiguación. La suspensión es la parte más importante a la hora de asegurar la estabilidad de un vehículo. A partir de los 30.000 kilómetros, empiezan a perder efectividad de forma gradual, si bien la mayoría de los fabricantes recomiendan cambiarlos a partir de los 60.000 kilómetros. De nuevo, el uso intensivo de los vehículos comerciales hace que sea necesaria su revisión constante, sobre todo, antes de viajes largos.
  • Luces. De ellas depende nuestra visibilidad y ser visibles para el resto de vehículos en la carretera. Además, son nuestra forma de comunicarnos con el resto de elementos en circulación (intermitentes, frenos, etc.).

 

Aunque no son elementos tan críticos, conviene también seguir de cerca la evolución del líquido anticongelante, la batería y las escobillas y el líquido del limpiaparabrisas. Al final, un mantenimiento adecuado conserva el vehículo comercial en condiciones óptimas, asegurando que no se interrumpe la actividad empresarial y reduciendo las pérdidas por accidentes o mal funcionamiento.

 

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