Demandas por discriminación: un problema incipiente

Demandas por discriminación: un problema incipiente

publicado en: Consultoría de RRHH | 0

La discriminación hacia un empleado o grupo de empleados podría ser motivo de una queja y, de ella podría derivarse una indemnización que la empresa habría de pagar. Una situación que se produce cada vez con mayor frecuencia en las compañías privadas, y ante la que el sector asegurador cuenta con respuestas específicas.

En España, las demandas por discriminación son solamente un problema incipiente y su magnitud es relativa. De momento se están produciendo los primeros casos y ya están teniendo lugar algunas sentencias en las que algunos jueces del orden social imponen importantes indemnizaciones “a la americana” en casos de despido improcedente por discriminación o acoso moral, el también conocido como mobbing.

Y decimos “a la americana” porque en el Reino Unido o Estados Unidos este tipo de demandas son más frecuentes, además de millonarias, tanto por el importe como por los gastos en los que las empresas incurren para procurarse defensa legal, que suelen ser elevados.

En estos momentos, este tipo de demandas vienen marcadas por presuntos casos de discriminación – ya sea por razones de sexo, raza o religión, principalmente -, pero también por situaciones en las que se denuncia acoso sexual, moral o emocional. En este último se hallaría clasificado el mobbing, término anglosajón con el que se designan los casos de acoso laboral.

Daños a la empresa

Las demandas por discriminación pueden suponer un importante daño para la empresa. No solamente financiero, sino también reputacional, provocando pérdidas indirectas por prejuicio a la propia imagen de la organización (por ejemplo, la pérdida de contratos con clientes o con la Administración).

En el seno de la empresa, la mejor manera de prevenir una situación así es contar con un manual de derechos del empleado, que ayuda a prevenir este tipo de situaciones.

Desde el mercado asegurador, también hay herramientas que pueden mitigar los efectos de una reclamación de este tipo que, como decíamos, no sólo afectaría a las cuentas, sino también a la imagen que proyecta hacia el exterior.

En este sentido, existe una póliza específica de Reclamaciones por Prácticas de Empleo (en inglés EPL o Employment Practices Liability) que cubre a la empresa y a sus propios empleados frente a este tipo de reclamaciones. Asimismo dentro de la póliza de Responsabilidad Civil de Administradores y Directivos (conocido habitualmente como D&O) se ofrece cobertura a reclamaciones por prácticas de empleo que sufra un directivo (y no la propia empresa).

 

Por Sergio Muñoz – Rojas (Responsable de D&O de Willis Iberia)

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