El riesgo terrorista, una amenaza global

El riesgo terrorista, una amenaza global

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Los ataques perpetrados en Paris el pasado 13 noviembre, el ataque al hotel de Bamako en Mali, y algunas amenazas latentes en otros puntos del mundo como en la capital belga, Bruselas, son testigo directo de una ideología cada vez más acentuada por la red, impulsando al extremismo islámico y la violencia sin límite. Estos hechos, de ninguna manera aislados, deben ser considerados desde una perspectiva más amplia, y vuelven a poner de manifiesto uno de los riesgos más temidos en la actualidad y de cara a los próximos años: El riesgo terrorista.

Los analistas estiman en un balance efectuado en noviembre de 2014 que más de 5.000 personas murieron en el planeta debido a ataques yihadistas, y las cifras del año en curso, aunque están por concretar, sin duda, resultarán alarmantes. El ‘Jihadi Cool’, está de moda. A través de las redes sociales este tipo de organizaciones son capaces de reclutar a nivel mundial jóvenes para luego adoctrinarlos como combatientes en su lugar de origen.

Según un informe de la Universidad de Cambridge y la firma Lloyd’s (el gran mercado de seguros mundial) mencionado por Cinco Días, se estima que uno de los mayores riesgos a los que se expondrá el sector asegurador en el año 2025, junto al cambio climático, los tsunamis y los desastres nucleares, será el terrorismo.

 

La prevención es vital para evitar el riesgo terrorista

 Mientras que los ataques son imposibles de predecir, las tendencias actuales pueden resultar muy básicas. Se emplean armas de fuego, cuchillos o vehículos para huir. Con el ataque a Paris del periódico “Charlie Hebdo”, Francia ya puso en marcha la implementación de Vigipirate, un protocolo de seguridad que refuerza la protección en determinados sitios clave como organizaciones de medios, grandes zonas comerciales, lugares de culto, escuelas o edificios públicos, entre otros. Ahora tras los últimos ataques, las medidas se han reforzado aún más mediante la declaración del Estado de emergencia. Resulta recomendable seguir las instrucciones de la Administración como medida de alta prevención.

Es por ello que desde los Gobiernos y el sector se están llevando a cabo el estudio y aplicación de nuevas fórmulas para esta amenaza global.

 

Nuevas coberturas

Algunos Estados ya han puesto en marcha nuevas coberturas para este tipo de riesgos y de indemnizaciones para cubrir este tipo de pérdidas y desastres. Si bien, en España ya existe desde hace tiempo el Consorcio de Compensación de Seguros, en otros ordenamientos este tipo de órganos se han ido creando según se han ido sucediendo los ataques.

En Estados Unidos, tras los atentados del 11-S en Nueva York y Washington todo el panorama asegurador a este respecto cambió. Las cantidades fueron tan elevadas, que el Gobierno tuvo que modificar toda la normativa de cobertura ocasionada por este tipo de actos terroristas. La TRIA ((Terrorism Risk Insurance Act) ley contra aseguramiento de riesgo terrorista, nació en 2002, y se ha ido renovando. Ahora en 2015 se ha vuelto a extender por otros 6 años, pero no es el fin de coberturas de seguros contra el terrorismo. Las amenazas cambian y el riesgo y los lugares expuestos también.

En Francia también existe este organismo, cuyo nombre y creación en 2002 puso en marcha el GAREAT (Gestion de l’Assurance et de la Réassurance des risques Attentats et Actes de Terrorisme). Su funcionamiento es un pool de correaseguro que engloba a todas las aseguradoras que operan en el país, con una división de grandes riesgos y otra para pequeños riesgos. Funciona de tal forma que en caso de riesgo terrorista todas las entidades responderán de los daños de forma solidaria a través del reaseguro.

 

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