El Seguro de Renta Vitalicia ¿Un colchón para la jubilación?

El Seguro de Renta Vitalicia ¿Un colchón para la jubilación?

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En los últimos años seguramente en más de una ocasión hayamos oído que el sistema de pensiones en España se hace insostenible. El número de cotizantes a la Seguridad Social cada vez es menor y a esto se suma la inevitable esperanza de vida en nuestro país, como segundo lugar del mundo junto a Japón en el que las personas duran más. Este cúmulo de circunstancias hacen que el cobro de pensiones se vuelva incierto para quienes cotizan y están esperando a cobrar una pensión de cara la jubilación.

 

El seguro de renta vitalicia ¿Una alternativa?

Con el objetivo de asegurar y complementar junto a la pensión pública un bienestar económico para la última etapa de su vida, cada vez son más las personas que se decantan por las rentas vitalicias. Permiten planificar los ahorros con vistas al futuro, y afrontar periodos en los que sabemos casi con seguridad que los ingresos disminuirán y los gastos se incrementarán.

Los seguros de renta vitalicia son una modalidad de seguros en los que una entidad financiera, a cambio de una aportación económica periódica, garantiza al asegurado el pago regular de una cantidad de capital hasta su fallecimiento. La entrega puede ser mensual, trimestral, semestral o según lo que se haya estipulado entre las partes.

Cuando se perciba, siempre que no haya sido adquirida por herencia, legado o cualquier otro título sucesorio, se generará para el perceptor de la misma un rendimiento del capital mobiliario que deberá integrarse en la base imponible del IRPF.

 

Beneficios

Este tipo de productos complementario a las pensiones que se ofrece generalmente en las entidades financieras o aseguradoras ha ido adquiriendo gran auge en los últimos años. A medida que se han ido extendiendo en el mercado, han ido apareciendo nuevas modalidades y además de aportar gran rentabilidad a quienes los contratan, también producen excelentes oportunidades para una menor contribución fiscal.

 

Interesados

Con los seguros de rentas vitalicias, pueden asegurarse todas las personas físicas con edades comprendidas entre los 15 y 85 años. Sin embargo los clientes idóneos para contratar este tipo de producto son los mayores de 50 años, ya que su fiscalidad es más atractiva cuantos más años vaya cumpliendo el asegurado.

 

Tipos

 

  • Rentas inmediatas: Es el seguro de rentas vitalicia más tradicional. En este caso el beneficiario empieza a cobrar, según se acuerde en el contrato, con carácter inmediato a la contratación del seguro.

 

  • Rentas diferidas: El beneficiario empieza a cobrar, según se acuerda en el contrato, a partir de una fecha futura determinada.

 

En el primer caso, el porcentaje de la renta que se considera rendimiento es determinante en función de la edad del perceptor en el momento de constitución de la renta. Así y de forma aproximada, según los años del beneficiario, tributarán por los siguientes porcentajes del total de las rentas obtenidas anualmente:

 

Edad del perceptor Importe de la renta a integrar en el IRPF
Menos de 40 años 40%
Entre 40 y 49 años 35%
Entre 50 y 59 años 28%
Entre 60 y 65 años 24%
Entre 66 y 69 años 20%
Más de 70 años 8%

 

En el segundo caso, es decir, en el caso de las rentas vitalicias que tienen carácter diferido, el rendimiento del capital mobiliario viene determinado por la aplicación del porcentaje que resulte sobre cada anualidad, incrementado en la rentabilidad acumulada al tiempo de la constitución de la renta .

 

Novedades desde enero de 2015

Desde principios de este año la contratación de una renta vitalicia tiene ventajas añadidas para los mayores de 65 años. Cuando vendan patrimonio (vivienda habitual, fondos de inversión o acciones) quedarán exentas en el Impuesto de Renta todas las ganancias que se generen siempre y cuando se constituya con esta ganancia patrimonial una renta vitalicia asegurada, que debe ser contratada antes de 6 meses y con un máximo de 240.000 euros. Eso sí, si se sobrepasa este límite, es decir, se obtiene más dinero por la venta, por esta diferencia, se pagará IRPF.

 

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