Factores que transformarán el sector asegurador

Factores que transformarán el sector asegurador

publicado en: Gestión de Riesgos | 0

El mundo se mueve a una velocidad de vértigo y son muchos los factores que amenazan con destruir la estabilidad del sector asegurador. Sin embargo, los expertos destacan 7 fuerzas claves que modificarán el futuro en el mundo de los seguros.

La venta clásica de seguros viene desde hace décadas fundamentándose en la figura del agente, el vendedor que puerta por puerta ofrece a los clientes los productos. Se podría definir como relación personal de confianza, una relación que en la mayoría de los casos dura años.

Sin embargo los años 90 trajeron consigo un cambio radical en el panorama, con Internet como protagonista. Su entrada en acción genera nuevos modelos de interacción, una nueva manera de hacer negocios y también una nueva manera de comunicarse; y se posiciona como el segundo canal preferido para la comercialización.

Pero según las conclusiones que detalla el Informe “World Insurrance Report 2015”, la aparición de Internet es sólo la punta del iceberg. Este estudio recoge las principales amenazas que se proyectarán en un futuro y que afectará tanto a productos, como a procesos y canales de distribución en la industria aseguradora a nivel mundial. Estas se podrían resumir en: cambios demográficos, fenómenos meteorológicos, nuevos agentes e incertidumbre económica entre otros.

 

  1. Cambios demográficos: una nueva sociedad

Según el Informe “Attitudes about Aging: a global perspective”, a mediados de este siglo el número de personas que tengas 65 años o más se verá triplicado con todas las cargas económicas y sociales que ello supone. Este envejecimiento de la población conllevará una mayor de manda de productos relacionados con este rango de edad como seguros de dependencia o de previsión para la jubilación.

Además, al tiempo que la población envejece, irá aumentando el número de adolescentes autónomos y familias monoparentales, por lo que las aseguradoras deberán asegurar un surtido de productos y una variedad de canales que cubran sus necesidades.

 

  1. Fenómenos meteorológicos

Al igual que hablamos de los cambios sociales, no podemos olvidarnos que los cambios meteorológicos son un factor clave de la sociedad.

El aumento de las catástrofes naturales, unido a la creciente urbanización de zonas propensas s sufrir inclemencias, están ocasionando que los gastos que se generan en relación con estos fenómenos estén aumentando de manera exponencial.

Solo entre 2000 y 2009 se produjeron en el mundo tres veces más desastres naturales que entre 1980 y 1989. Y según ‘The International Disaster Database”, entre 1980 y 2011 la partida de gastos destinada a paliar todos estos daños causados aumentó desde los 25.000 a los 350.000 millones de dólares. Circunstancia que afecta, como es obvio, al sector de las aseguradoras que van a necesitar nuevos acondicionados a las pólizas, así como nuevos productos que atiendan a las necesidades de reaseguro. Necesitarán mejorar y ampliar sus herramientas para predecir con mayor exactitud las catástrofes y las pérdidas previstas, de cara a mejorar sus procesos.

 

  1. Nuevos agentes: más competencia en el sector

Muchas empresas con poca experiencia en el sector asegurador están viendo la oportunidad de lograr una mayor simplicidad y transparencia a la hora de tomar la decisión de comprar un seguro. Esto supone una amenaza para las aseguradoras tradicionales.

Otro aspecto que merece un profundo análisis serían los avances tecnológicos. Estos están teniendo últimamente un impacto enorme en la industria de los seguros. Pongamos de ejemplo el coche sin conductor de Google “Google Driverless Car”, en este caso, la influencia sobre el sector de los seguros Auto es primordial.

Sin embargo, tanta evolución debe ir también acompañada de diseño y de productos especializados, y en la distribución de los mismos a través de los canales tradicionales más convenientes.

Para terminar, recalcar que los agentes tradicionales del sector pueden y deben considerar la formación de alianzas estratégicas, para ampliar su experiencia tanto en la distribución como en el desarrollo de productos.

 

  1. Incertidumbre económica: se puede aprovechar

Según los expertos, parece que nos encontramos en los últimos años de la gran crisis económica que viene afectando de manera exponencial a la economía mundial.

Sin embargo la economía aún se encuentra muy lejos de alcanzar el estatus del que gozaba previamente a la crisis. Todo ello unido a la presión financiera mundial, genera en los consumidores un clima de desconfianza y de rechazo a la hora de realizar nuevas adquisiciones. Precisamente es esta incertidumbre económica se traduce en una mayor presión para las aseguradoras a la hora de aumentar su eficiencia operativa y reducir el tiempo de comercialización de los nuevos productos.

Una forma de conseguir esto sería optimizando los canales de distribución por otros más sencillos, reducir costes o utilizar otros canales como la red de agencias o los brokers. En resumen, las incertidumbre se convierte en el arma necesaria para que las aseguradoras sean desde ahora en adelante más audaces a la hora de elegir y ejecutar sus estrategias, así como de innovar en el producto, mejorar la operativa e implementar los canales de distribución.

 

  1. Cambios regulatorios: El poder de las normas

Uno de los resultados que nos deja la crisis financiera y mundial es la revisión exhaustiva de las prácticas y órganos de supervisión, lo que ha generado nuevas directrices y nuevos requisitos para las empresas aseguradores y sus sociedades.

Normas que afectan en su mayoría al ámbito del negocio asegurador, incluyendo la información financiera, financiación de capital, protección al consumidor, gestión de riesgos, exposición, transparencia, etc; y cuyos cambios están teniendo lugar en todos los niveles: global, nacional y regional.

En algunos casos estos cambios pueden ser suficientemente influyentes como para cambiar productos existentes o incluso eliminarlos de la cartera. En este sentido, son muchas las aseguradores que aprovechan la coyuntura para introducir cambios en el diseño tanto de precios como de productos.

Lo cierto es que las aseguradoras necesitan comprender cómo van a afectar a largo plazo estos cambios regulatorios, anticipándose en muchas ocasiones a ellos, para poder fijar medidas estratégicas adecuadas, que aseguren el control y la gobernabilidad de sus empresas. Para ello, tendrán que contar con sistemas y canales de distribución lo suficientemente flexibles para adaptarse a los futuros cambios normativos.

 

  1. El internet de las cosas: El futuro de la red

Internet es el rey de reyes por excelencia. Supone un fuerte impacto en la industria aseguradora, y seguirá siendo un factor fundamental a medida que la Red evolución hacía el Internet de las Cosas.

Cualquier objeto natural o fabricado por el hombre que tenga capacidad de transferir datos puede formar parte de esta nueva era de Internet, pudiendo transmitir información en tiempo real a almacenes de datos que podrán ser analizados.

El acceso a todos estos datos podría alterar el negocio asegurador en gran medida, proporcionando una visión más detallada de la exposición y riesgos a los que las aseguradoras se enfrentan, y ocasionando que todos estos datos puedan ser usados para rediseñar precios de productos, y para hacer que el negocio asegurador sea más rentable y menos arriesgado, y que también minimice las pérdidas.

Pero no es oro todo lo que reluce, y es probable que estos cambios generen problemas de privacidad, que pueden conducir a una regulación más estricta. Es en este punto donde las aseguradoras deben afrontar el desafío que se les presenta para poder ampliar el nivel de detalle de su relación con todos y cada uno de los aspectos del negocio.

 

  1. El mayor disruptor de todos: la analítica

Llegamos al último de los factores, y no por ello menos importante, al que podríamos estipular como el denominador común de todos: el análisis de datos para la interpretación de los riesgos y oportunidades del negocio asegurador. En todos y cada uno de los casos, los análisis basados en el big data pueden ser muy útil para identificar las amenazas y reducir al mínimos los riesgos. De hecho, un 78% de los ejecutivos encuestados para elaborar el “World Insurance Report 2015” sitúan al big data como el factor que tendrá un mayor impacto en la industria.

Precisamente, en Estados Unidos este factor de cambio es considerado como el primordial por encima de cualquier otro, mientras que en Europa y Asia Pacífico, las aseguradoras se sitúan en segunda posición.

Se espera que, debido a su alto potencial de cambio, las analíticas de los datos extraídos afecten al precio de los productos y al negocio asegurador en su conjunto.

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