Las comisiones, elemento clave a la hora de contratar un fondo

Las comisiones, elemento clave a la hora de contratar un fondo

publicado en: Gestión de Riesgos | 0

Los fondos de inversión resultan una alternativa interesante para rentabilizar nuestros ahorros. Sin embargo, debemos ser cautos a la hora de contratar el producto y tener muy claro si las perspectivas de rentabilidad merecerán la pena y justificarán los gastos y honorarios que vamos a pagar. Conocer con detalle las comisiones que llevan incorporados y su nivel de riesgo, serán determinantes para alcanzar mayor o menor éxito en el resultado de nuestra operación.

 

Los siguientes tips serán decisivos para que nuestra operación obtenga los resultados esperados:

 

Tipos de comisiones

Antes de decidirnos por el fondo ideal, hemos de tener en cuenta que en concepto de administración, las gestoras de fondos cobran dos tipos de comisiones:

  • La comisión de gestión
  • La comisión de depósito.

 

Una buena elección, una buena rentabilidad

Debemos analizar con detalle si este gasto será muy elevado respecto a otros fondos del mercado, y si sus perspectivas de revaloración justifican realmente el precio de las comisiones. El margen de tarifas que aplican las sociedades gestoras puede resultar más elevado de lo que creemos, y en ocasiones la variación no se justifica por las características del producto en sí, como el riesgo o las posibilidades de rescate. La escala ronda desde el 0.3% hasta aproximadamente el 2,25%, que es el techo legal.

 

La teoría establece que el precio de los fondos más dinámicos es más elevado que los de renta fija, pero la práctica nos dice que esto no es así. Un conocimiento exhaustivo de las tarifas que se mueven en el mercado y estar a la última, sobre todo ahora que los tipos de interés rozan el 0%, nos ayudará a una buena elección.

 

Algunos gastos ocultos: atento cuando contratas un seguro

En la mayoría de los casos, cuando contratamos un seguro, sea del tipo que sea, no somos conscientes que dentro de las condiciones van incorporadas el abono de unas comisiones a un intermediario. Esto siempre ocurre cuando es el banco quien comercializa la póliza, o cuando lo hacemos a través de un agente o corredor.

 

Fondos Monetarios: El riesgo de sufrir pérdidas

Aunque tienen fama de ser los más seguros del mercado, o al menos lo eran, su inversión más frecuente es la renta fija a muy corto plazo, con escasa rentabilidad y muy poco riesgo. Los tipos bajos de los grandes bancos centrales han mermado los rendimientos, que según los últimos datos de Invergo, rondan el -0,01%.

En este contexto, ganarle al fondo un 0,4% o un 0,8% de comisión anual marca la diferencia entre obtener ganancias o generar pérdidas. Concretamente en 2015 este tipo de fondos están en números rojos.

 

Fondos de Renta Fija: más selectivos que nunca

Con este tipo de inversiones debemos tener especial cuidado. El Banco Central Europeo y otros como Reino Unido, Suiza o Dinamarca están imponiendo una política monetaria más restrictiva, por lo que ahora el todo vale ya no funciona. Tengamos en cuenta que durante los últimos 3 años este tipo de bonos han ido muy bien, pero ahora debemos asesorarnos de los mejores especialistas si nos decidimos por este tipo de activos. Dependiendo de la gestora, sus comisiones oscilan entre el 0,25 y el 1%.

 

Los Fondos Mixtos marcan tendencia

Actualmente son los preferidos por los inversores. La baja rentabilidad de la renta fija y la volatilidad de la cotización a medio plazo, junto a la tendencia alcista de la renta variable, convierte al fondo mixto en uno de los del momento.

Pero no nos despistemos, porque esta alternativa de inversión intermedia hace que su gestión sea más sofisticada, y por lo tanto más elevada en gastos.

 

Renta variable: Asumamos que hay que pasar por caja

Si invertimos en bolsa debemos asumir que su operatividad requiere mayor complejidad. Son muchos factores (tanto externos como a nivel interno) los que influyen en este tipo de gestión de activos. Mediante esta opción, lo mejor es que prestemos mucha atención y comprobemos que el dinero que abonamos en concepto de gestión esté justificado.

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