Piscinas para uso privado. ¿Merece la pena asumir los riesgos que conllevan?

Piscinas para uso privado. ¿Merece la pena asumir los riesgos que conllevan?

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El verano es una de las mejores épocas del año. Cuando el sol aprieta y si el espacio nos lo permite, nos planteamos montar una piscina en el patio o en el jardín de casa. Pero en realidad, esta apetecible decisión es más costosa de lo que pensamos.

 

El coste de una piscina

El coste medio de instalación de una piscina supone un desembolso medio y mínimo inicial de unos 9.000 euros, que variará dependiendo del tamaño, revestimiento, si es climatizada o no, y de los accesorios que queramos incluir. Además es importante contar con el mantenimiento y reparación, que se incrementará en un 10-15% sobre el precio de compra. Si este cometido lo asumimos nosotros, deberemos reservar cuatro horas a la semana.

 

Asegurar tu piscina

Además, es importante añadir a nuestra póliza de seguro el riesgo adicional que implica una nueva piscina en casa, lo que significa que deberemos abonar una prima más alta de la habitual. Para ajustar la cobertura, es importante reconsiderar la contratación de un tipo de cobertura por responsabilidad civil, conocida como “Paraguas Personal”, incluyendo una cantidad monetaria considerable en la póliza. Es una buena oportunidad para revisar nuestro contrato de seguro.

 

Permisos municipales

Antes de dar el paso, se debe revisar la normativa municipal. En la mayoría de municipios se exige un mínimo de vallado, y algunos establecen grandes restricciones sobre la zona alrededor de la piscina. Aunque hay que tener en cuenta que muchos ayuntamientos no contemplan una legislación específica al respecto.

 

Los niños, los mayores expuestos al riesgo de ahogamiento

Una de las mayores preocupaciones es el caso de ahogamiento de niños en las piscinas. Una media de 40 niños mueren ahogados cada verano en España. A medida que la venta de piscinas va aumentando cada año, los estudios tratan de hallar la solución, o al menos la opción más idónea para tratar de evitar este tipo de desgracias. El mayor riesgo a la hora de que se produzca un suceso de ahogamiento es el descuido de un adulto por falta de supervisión o control cuando los menores están en la piscina.

 

Debemos diferenciar cuando alguien se está ahogando realmente, a lo que parece un caso de ahogamiento. En el primer caso, tendemos a pensar que alguien que se ahoga va a gritar. En realidad, y en la mayoría de casos, no es así. Por lo que a continuación vamos a enumerar algunos síntomas en los que se está produciendo o puede producir un probable caso de ahogamiento real:

 

  1. No oímos un grito o sollozos pidiendo ayuda. Salvo casos excepcionales, las personas que se están ahogando son fisiológicamente incapaces de pedir ayuda.
  2. Las personas que se están ahogando asoman la boca de forma intermitente y reaparecen sobre la superficie del agua.
  3. No pueden pedir ayuda. Fisiológicamente, las personas que se ahogan no paran de moverse pidiendo ayuda, o dirigiéndose hacia un equipo de rescate.
  4. Los cuerpos permanecen en posición vertical en el agua.
  5. Ello no significa que la persona que está pidiendo ayuda se esté ahogando. Hay ocasiones en las que las personas tienen esa sensación de angustia, pero esta reacción dura menos de un minuto, justo el lapso de tiempo para que se produzca un caso de ahogamiento real.

 

Enseñar a los menores seguridad en el agua

Desde hace unos años los Institutos Nacionales de Salud aconsejan que las clases de natación a los menores desde pequeños ayudan a prevenir el ahogamiento. Una estrategia que incluya barreras de protección en las piscinas, la supervisión de un adulto y entrenamiento sobre reanimación cardiopulmonar.

 

Consejos para mantener la zona de baño segura

  • Enseñar a los niños consejos de seguridad básicos en el agua.
  • Mantenerlos alejados de zonas de desagüe, tuberías o similares para evitar atrapamientos.
  • Tener a mano un móvil en los momentos de baño.
  • Si un menor no está en la zona, buscarlo.
  • Compartir consejos de seguridad con la familia, amigos o vecinos.
  • Colocar números visibles en el área de la piscina.

 

Tener una piscina nos puede proporcionar muchas alegrías y momentos de diversión, pero debemos tener en cuenta todos los factores de prevención. Por ello recomendamos su instalación de forma correcta, cumpliendo la normativa, o en su lugar, tener un seguro completo por el que estar bien respaldados.

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