5 razones por las que potenciar un programa de bienestar en tu empresa

5 razones por las que potenciar un programa de bienestar en tu empresa

publicado en: Consultoría de RRHH | 0

Los programas de bienestar de las empresas redundan en beneficio para todos los empleados y ofrecen un enorme valor para la propia organización. ¿Quieres saber por qué las empresas han de potenciar estos programas?

 

En qué consiste un programa de bienestar

Empecemos por lo básico, ¿en qué consiste un programa de bienestar? Los programas de empresa saludable tienen como objetivo generar una mayor seguridad, motivación y rendimiento en el puesto de trabajo. Las principales compañías del mundo aplican estos programas de bienestar laboral con el fin de reducir las bajas por enfermedad, mejorar la productividad y favorecer la implicación de los trabajadores. Las estrategias más efectivas en este asunto son aquellas que alinean los objetivos de salud y bienestar con los de productividad.

Los programas de bienestar pueden cubrir una amplia gama de temas, no solo relacionados con la salud, y son las propias empresas quienes ajustan sus opciones según las necesidades de sus empleados. En estos programas no deben faltar las siguientes opciones/actividades:

– Potenciar la inteligencia emocional y la gestión del estrés.

– Realizar ejercicios psicológicos y físicos como estiramientos aplicados al puesto de empleo.

– Impartir talleres de nutrición con el objetivo de aumentar el rendimiento y la salud.

– Organizar charlas informales en equipo y actividades prácticas para mejorar la motivación.

 

Las 5 razones para implementarlo

Una vez claro el concepto, busquemos las cinco razones por las que es fundamental potenciar estos planes de bienestar:

 

1. Productividad: incrementan el rendimiento de los trabajadores

Trabajar la motivación y la gestión del estrés es fundamental para aumentar la productividad de los trabajadores. Que se sienten más seguros y en un entorno de bienestar es la base para incrementar el rendimiento y la implicación de los trabajadores.

2. Salud: mejora del estado físico y mental

Un buen programa de bienestar incide en la salud de los trabajadores, mejorando su estado físico, mental y emocional. Además, el bienestar compensa muchas de las enfermedades que causan las ausencias laborales. Los síntomas del resfriado, los dolores en la parte baja de la espalda y los síntomas de estrés mejoran bajo buenos programas de bienestar.

3. Capital humano: son parte de la atracción y retención del talento

Los líderes de las empresas a menudo comentan que su gente es su mayor activo y así es, aunque muchos no actúen en consecuencia. Por ello, las empresas deben reconocer que es fundamental cuidar su bien más preciado.

Además, reducen el “Presentismo”

Se conoce como “Presentismo” a la pérdida de productividad que ocurre cuando las personas están en su puesto de trabajo pero no están a gusto en él. Los programas de bienestar impactan directamente en este punto, mejorando la relación del trabajador con su puesto de trabajo y su entorno, lo que al final redundará en una mayor autoestima personal.

4. Inversión: un retorno suculento

Invertir en programas de bienestar en la empresa significa invertir en los trabajadores, en potenciar su productividad al tiempo que se fomenta su autoestima y se valora positivamente su trabajo. El resultado conlleva beneficios personales para los empleados y económicos para la compañía.

5. Reputación: el sello distintivo de las empresas exitosas

Con planes así, a las empresas se las percibe como un aliado de los trabajadores, por lo que su imagen interna y externa será más valorada.

 

Cómo crear empresas saludables

No hay una receta universal para promover entornos laborales saludables. Sin embargo, la OMS señala una serie de elementos clave que son comunes a todas las experiencias con buenos resultados. Ibermutuamur los recoge en este informe sobre Buenas prácticas para mejorar el bienestar laboral en las empresas. Veamos:

  1. Compromiso sincero y sólido de los líderes con los valores de la salud en general y con la iniciativa de crear una empresa saludable en particular.
  2. Incluir activamente en cada paso del proceso a los trabajadores y sus representantes: no solo informar o consultar sino promover una “fuerte voz colectiva”.
  3. Hacer un diagnóstico de situación analizando las brechas entre el estado actual de las cosas y las condiciones saludables ideales.
  4. Aprender continuamente para mejorar, incorporando el mejor conocimiento científico disponible y observando las buenas prácticas de otras empresas.
  5. Integrar los programas de salud en la estrategia de la empresa e incluirlos en la evaluación y mejora continúa.

Y es que recordemos, la salud y el bienestar afectan directamente a la productividad y los beneficios. ¡Merece la pena ponerse manos a la obra!

 

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