Infografía | Desafíos y retos del sector energético a nivel mundial

Infografía | Desafíos y retos del sector energético a nivel mundial

publicado en: Gestión de Riesgos | 0

La energía mueve el mundo. Por y para su generación se toman complicadas decisiones políticas, se forjan grandes alianzas empresariales y se impulsa buena parte de la innovación y el desarrollo tecnológico. Los retos del sector energético global pasan por reducir riesgos y adaptarse a los cambios que impulsa la propia tecnología; un futuro en el que las soluciones aseguradoras juegan también un papel importante.

New Call-to-action

Los cuatro grandes retos del sector energético

Siguiendo los pasos del informe Power and Renewable Energy Market Review 2018, publicado por Willis Towers Watson, se señalan los grandes desafíos de la industria energética a nivel mundial. Después de delinear las claves y las tendencias de futuro, estos son, agrupados en cuatro grandes áreas, los retos del sector energético para los próximos años.

 

1. Los riesgos en la cadena de suministro

Aunque muchas empresas lo tengan en un segundo plano, los riesgos en la cadena de suministro pueden tener importantes consecuencias. Hoy, tienen que ver con causas tan variadas como problemas informáticos y de telecomunicaciones, ciberataques, la pérdida de talento o las interrupciones en los transportes. ¿Y cuáles son las consecuencias de un fallo en la cadena de suministro?

Pérdida de productividad, aumento de los costes, quejas de clientes, preocupación de los accionistas, daños en la reputación… la lista es larga. Dentro del sector energético, los riesgos de la cadena de suministro de la industria eólica son particularmente elevados. La cadena es compleja e implica multitud de compañías distintas, desde los fabricantes de las aspas o los constructores de cimientos hasta los extractores de materias primas esenciales.

Existen soluciones a medida que protegen la inversión y el negocio desde la fabricación de los componentes hasta la construcción y ensamblaje de las turbinas, pasando por todas las fases de transporte

Según el informe de Willis Towers Watson, las consecuencias de una interrupción en la cadena de suministro de la industria eólica son también particulares, como, por ejemplo, la pérdida de subsidios públicos y compensaciones. Además, pueden caer con facilidad en los sobrecostes y perder productividad.

La cadena es tan compleja que la mayoría de soluciones aseguradoras estándar no cubren los riesgos al completo. Sin embargo, existen soluciones a medida que protegen la inversión y el negocio desde la fabricación de los componentes hasta la construcción y ensamblaje de las turbinas, pasando por todas las fases de transporte.

 

2. El cambio de rol de las cautivas

Las aseguradoras cautivas – sociedades o filiales de seguros creadas dentro de un grupo para asegurar todo o parte del riesgo de la compañía – son soluciones a las que la industria energética recurre a menudo. En los últimos tiempos, las cautivas están evolucionando y, con ellas, cambia su relación con la industria.

  • La optimización a través de los datos. Mediante el uso de los datos internos, las compañías de energía tienen cada vez más capacidad de obtener informar útil sobre los riesgos a los que están sometidas y cómo controlarlos. El uso de datos para lograr un enfoque más analítico alineado con las regulaciones de una economía cada vez más global marca el futuro de las soluciones aseguradoras cautivas para el sector.
  • La globalización de las cautivas. Otra de las tendencias señaladas en el informe de Willis Towers Watson indica la creciente demanda de cautivas en Estados Unidos y Europa. Además, los países de domiciliación de las cautivas, tradicionalmente congregadas en un puñado de territorios como Bermudas o Luxemburgo, se han multiplicado en los últimos años, impulsando la globalización.

“En resumen, una cautiva sigue siendo una herramienta flexible y dinámica para la gestión y el financiamiento de los riesgos asociados a una planta energética, pero también puede ser una herramienta eficaz para enfrentar los riesgos emergentes”, concluye Ciarán Healy, Director of Consulting and Development en Willis Towers Watson Global Captive Practice.

 

3. La respuesta a un futuro conectado y automatizado

La digitalización y la tecnología tienen consecuencias en todos los mercados e industrias. En el sector energético harán posible, en los próximos años, el uso eficiente de nuevas fuentes de energía, la generación distribuida y el control del consumo por parte del consumidor, la gestión predictiva y automatizada de las redes, y la aparición de servicios individualizados. Estas tendencias van a marcar el futuro de las empresas, que tendrán que adaptar su organización para no perder el ritmo de los cambios.

La industria deberá redefinir la forma en que asigna los recursos a cada puesto de trabajo, centrándose en el impacto de cada tarea y en retener el talento necesario

  • Revisar la estructura de la empresa y crear una organización más ágil. Las colaboraciones entre empresas ayudarán a las compañías energéticas a ganar en flexibilidad y ser más innovadoras. Además, cada vez más grandes corporaciones apoyan y aprovechan la agilidad de las startups para reducir los tiempos de desarrollo de soluciones innovadoras.
  • Reconsiderar los modelos de negocio y la naturaleza del empleo. La automatización y la robotización impactará a distintos niveles en el sector energético. De acuerdo con el informe, la industria deberá redefinir la forma en que asigna los recursos a cada puesto de trabajo, centrándose en el impacto de cada tarea y en retener el talento necesario.
  • Aprendizaje e innovación continuos. Los cambios estructurales y el impulso a la innovación tienen que impregnar la plantilla. Para ello, las empresas deben apostar por la formación continua entre sus trabajadores y directivos para que sean capaces de hacer frente a los retos del sector energético sacando partido a las últimas tecnologías.

 

4. El gran reto del sector energético se llama ciber riesgo

Aunque se haya quedado para el final, es quizá el reto de mayor impacto. La ciber seguridad es central para la industria energética y es clave en la planificación de todas las empresas. Si algo nos han enseñado las últimos grandes ciber incidencias, es que la seguridad informática va mucho más allá de la tecnología. Pasa por la formación de la plantilla y por mantener una serie de prácticas internas que hagan que la compañía sea casi impenetrable.

Además, el gran valor de los datos y de la información han contribuido a que las regulaciones al respecto sean más rigurosas que nunca (como el RGPD de la Unión Europea). Para las empresas, existen dos cuestiones clave más allá de las evidentes:

  • La gestión de las consecuencias tras una brecha
  • La transferencia de los riesgos que no se puedan manejar internamente

“Para gestionar el ciber riesgo de manera efectiva, las organizaciones necesitan un plan completo e integral que proteja personas, capital y tecnología. Comprender la exposición real a los riesgos e invertir en seguridad es vital para ir un paso por delante y evitar los riesgos financieros, de reputación y de propiedad intelectual”, concluye Glyn Thoms, Executive Director, Cyber & TMT, Willis Towers Watson.

Para el experto en ciber riesgo, existen cinco puntos clave que toda empresa del sector energético debe tener en cuenta:

  1. La ciber seguridad debe gestionarse de forma proactiva como parte clave de todas las operaciones.
  2. Las soluciones tecnológicas no lo son todo, necesitan implementarse de la mano de cambios organizativos y en la cultura de la empresa.
  3. La gestión del factor humano será clave en el futuro de la ciber seguridad.
  4. Se debe asumir que, tarde o temprano, se sufrirá algún tipo de ciber ataque o brecha de seguridad y, por ello, se debe contar con un plan detallado para hacer frente a las consecuencias.

La transferencia de todos los riesgos que no se puedan manejar, mitigando su impacto a través de soluciones aseguradoras.

 

New Call-to-action

 

Comparte

Dejar una opinión