¿Cuál es la situación de las pensiones? Las analizamos desde fuera

¿Cuál es la situación de las pensiones? Las analizamos desde fuera

publicado en: Consultoría de RRHH | 0

Números, términos técnicos, propuestas políticas, reformas que no terminan de cuajar, más números… El panorama y las previsiones que rodean el sistema de pensiones es complejo. Si se observa desde fuera, bajo un punto de vista no experto, es realmente complicado de entender. En los últimos tiempos, ha ido calando el mensaje de que algo pasa con el sistema de pensiones y que se trabaja para cambiarlo. Así que, ¿cuál es la situación de las pensiones?

 

La pensión pública: el sistema de reparto

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Los españoles confiamos en el sistema público para nuestra jubilación. En la actualidad, alrededor del 70% de los pensionistas solo recibe ingresos a través de la Seguridad Social. El presupuesto destinado para estas pensiones sale de las cotizaciones de los trabajadores en activo. Es lo que se conoce como un sistema de reparto y depende, en gran medida, del equilibrio entre ingresos (cotizaciones) y gastos (pensiones).

¿Y cómo se calcula la pensión pública? En la actualidad, se calcula teniendo en cuenta los últimos 21 años cotizados. Tras las últimas reformas, esta cifra irá subiendo hasta calcularse en base a los últimos 25 años en 2022. Esta medida podría volverse a ver modificada en el futuro. La cantidad final se calcula como un porcentaje de las cotizaciones, en función de los años trabajados y de la edad de jubilación.

Así, hoy por hoy, la pensión media de los españoles es de 926 euros al mes. Según los últimos datos de la Seguridad Social disponibles, existen más de 9,6 millones de pensionistas en España. Mensualmente, se destinan más de 8.850 millones de euros de fondos públicos a pagar las pensiones.

 

Los desafíos del sistema de pensiones

El dinero para pagar las pensiones sale directamente de la caja de la Seguridad Social, que depende de las cotizaciones del resto de trabajadores. Por eso, cuando el paro se disparó a partir de 2008, el sistema acabó entrando en una situación de déficit. Es decir, se gastaba más de lo que se ingresaba. Desde entonces, se han tomado una serie de medidas para intentar garantizar la sostenibilidad del sistema.

El problema es que, de fondo, subyace otro desafío más a largo plazo, que ya existía antes de la crisis. Este desafío es de carácter demográfico. Como sucede en buena parte de Europa, la esperanza de vida aumenta y la población española está envejeciendo. Así, a la larga, habrá más pensionistas y menos trabajadores que sostengan la Seguridad Social. La llamada tasa de dependencia (que compara la población mayor de 65 años con la que tiene entre 20 y 64) aumentará del 28% en 2013 a más del doble (66%) en 2053.

El impacto de las reformas en la situación de las pensiones

Las primeras medidas para asegurar la sostenibilidad del sistema se tomaron en 2011 y en 2013. Las reformas propuestas por el Pacto de Toledo y aprobadas por el Parlamento persiguen, a la larga, una reducción de las pensiones para que el sistema público siga siendo sostenible.

Se ha introducido un factor que ata las pensiones a la salud de las arcas públicas. Así, solo subirán si aumentan los ingresos del sistema.

La relación entre la pensión y el último salario se conoce como tasa de reemplazo o tasa de sustitución. En España, hoy, es de media del 81.9%, según el último informe del Instituto BBVA de Pensiones. En los próximos años, este porcentaje se irá reduciendo. Teniendo en cuenta las reformas del sistema y las previsiones demográficas, se situará alrededor del 50% en los próximos años. Ese es el impacto de las  cuatro grandes medidas tomadas por el momento:

  • Jubilación no obligatoria: se ha eliminado la jubilación obligatoria. Es decir, si un trabajador quiere, puede seguir en su puesto de trabajo más allá de la edad de jubilación.
  • Retraso de la edad de jubilación: se ha elevado la edad de jubilación. Esta irá subiendo gradualmente hasta los 67 años para aquellos que se jubilen a partir de 2027
  • El factor de sostenibilidad. Se introducirá a partir de enero de 2019. Significa que, al calcular la primera pensión, se tendrá en cuenta la esperanza de vida del pensionista. Este factor se revisará cada cinco años. A mayor esperanza de vida, menor será la cuantía recibida, aunque se asegurará la pensión por más años.
  • La revalorización de las pensiones. Hasta la aplicación de las reformas, la subida de las pensiones estaba ligada al IPC, a la subida de los precios. Ahora se introduce un factor que ata la pensiones a la salud de las arcas públicas. Así, solo subirán si aumentan los ingresos del sistema.

A pesar de estas medidas, el estado de las pensiones sigue siendo complejo. Existe bastante incertidumbre sobre cuánto y cómo van a cobrar los futuros pensionistas. Por todo ello, todo parece indicar que las pensiones públicas serán cada vez más bajas y que se tomarán las medidas necesarias para garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones.

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