Tendencias en seguros para terrorismo

Tendencias en seguros para terrorismo

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Los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York marcaron un antes y un después en la internacionalización del terrorismo. Desde entonces, los ataques han aumentado en todo el mundo salvo, precisamente, en Norteamérica. El auge del terrorismo global tiene un impacto directo en industrias como la energética, el turismo o la construcción. El mercado asegurador es una herramienta clave para desarrollar soluciones que minimicen su efecto en los negocios. Estas son las tendencias en seguros para terrorismo que se esperan en 2018.

 

El impacto del terrorismo global

Los ataques terroristas y las muertes relacionadas con los mismos alcanzaron su máximo en 2014. Desde entonces, según el Institute for Economic and Peace, los números han bajado. Aun así, 2016, el último año con cifras oficiales, se cerró con 25.673 muertes por incidentes terroristas. La mayoría (un 75%) se produjeron en Irak, Afganistán, Nigeria, Siria y Pakistán. En 77 países se produjo, al menos, una muerte relacionada con el terror.

Según el mismo informe, el impacto económico global del terrorismo fue, en 2016, de 84.000 millones de dólares estadounidenses. Esta cuenta no incluye los costes indirectos generados, más difíciles de calcular. Son, por ejemplo, los costes derivados de la caída del turismo o de la marcha de empresas ante la inestabilidad.

Tendencias en seguros para terrorismo

Ante este panorama, el sector asegurador se revela como un agente de gran importancia para minimizar el impacto del terrorismo en los negocios. Es, también, una herramienta para que las industrias transfieran los riesgos directos e indirectos. Según las predicciones del equipo de Willis Towers Watson, estas serán las tendencias en seguros para terrorismo a lo largo 2018.

El sector asegurador se revela como un agente de gran importancia para minimizar el impacto del terrorismo en los negocios

  • El panorama político nacional e internacional fue turbulento durante 2017. La escalada retórica aumenta las posibilidades de un incremento de la violencia política y el terrorismo.
  • En los últimos meses, los ataques terroristas han sido perpetrados por lobos solitarios inspirados en ideologías radicales que operan con armas menos sofisticadas. Los sistemas de transferencia de riesgo se seguirán adaptando a este cambio en las tácticas terroristas.
  • La temporada de huracanes en el Caribe ha sido más destructiva de lo habitual, lo que ha tenido un fuerte impacto en la estructura reasegurado de Lloyds. A su vez, esto podría invertir la tendencia a la baja de precios pronosticada en el pasado.
  • Tras el aumento en número e impacto de los ciberataques, el departamento de hacienda de Estados Unidos decidió redefinir el rol de las víctimas y los daños en la propiedad como resultado directo de ciber terrorismo. Esto ha fomentado la expansión de las cautivas para hacer frente a estos riesgos.
  • Los productos de seguros tradicionales que cubrían las consecuencias de un ataque perpetrado por un asaltante activo están ampliando sus coberturas para incluir todo tipo de armas, como dispositivos explosivos o vehículos a motor. Como resultado, la aceptación de este tipo de productos seguirá aumentando en sectores como el del transporte.

Se están desarrollando herramientas analíticas cada vez más potentes para medir la exposición de la responsabilidad civil tras un ataque terrorista

  • Los nuevos productos paramétricos abordan la cobertura de las interrupciones en el flujo de ingresos causadas por eventos terroristas. Lo hacen al cubrir la pérdida de atracción de las propiedades clave del negocio, incluso en los casos en que no son el objetivo directo del ataque.
  • Se desarrollarán herramientas analíticas cada vez más potentes para medir la exposición de la responsabilidad civil tras un ataque terrorista.
  • El crecimiento del sector de la construcción en 2017 ha llevado a los gestores de riesgo a centrarse en el impacto potencial de disturbios y huelgas de terceros. Esto ha impulsado el desarrollo de coberturas más amplias en el caso de retrasos e interrupciones del negocio.
  • Las aseguradoras han expandido la definición de terrorismo para incluir actos maliciosos además de los ataques nucleares, químicos, biológicos y radiológicos (conocidos como NCBR, por sus siglas en inglés). Se espera que el aumento general de la capacidad del mercado conlleve una reducción en las tarifas.

 

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